Durante los meses de junio, julio, agosto y septiembre se prevé que
lleguen a nuestro país alrededor de 43 millones de turistas
internacionales, un 6% más que en el mismo periodo de 2025.
El ministro de Industria y Turismo ha dado a conocer estas
previsiones hoy en rueda de prensa, en la que ha puesto en valor la
extraordinaria resiliencia de la industria turística española en medio
de un incierto contexto geoeconómico global
El ministro ha señalado que, a pesar de la crisis internacional, la transformación del modelo turístico no se ha detenido
Este verano, el gasto de los turistas crecerá por encima del número
visitantes, lo que refuerza la efectividad de las políticas puestas en
marcha en los últimos años, plasmadas en la Estrategia Turismo España
2030, en vigor desde finales de 2025
Las previsiones también avanzan que el gasto de los turistas
internacionales en los meses de verano en las comunidades
tradicionalmente menos turísticas será superior, en tasa de crecimiento,
al de las comunidades de destino principal, lo que refuerza la
tendencia hacia la desconcentración de destinos.
Este verano, los turistas internacionales que visitarán España
gastarán un 10% más que en el periodo estival de 2025. Según la
proyección estadística que elabora el Instituto de Turismo de España
(Turespaña), dependiente del Ministerio de Industria y Turismo, entre
los meses de junio, julio, agosto y septiembre nos visitarán alrededor
de 43 millones de turistas foráneos, un 6% más que el año pasado,
turistas que gastarán cerca de 64.000 millones de euros.
El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, que ha avanzado
estas previsiones en una rueda de prensa en la sede del Ministerio, ha
puesto en valor la extraordinaria resiliencia de la industria turística
española en medio de un incierto contexto geoeconómico global marcado
por las consecuencias de la inestabilidad comercial producto de la
crisis bélica en Oriente Medio. A pesar de la crisis internacional
todavía no resuelta, la el proceso de transformación integral del modelo
turístico no se ha resentido, ha señalado el ministro.
Para Hereu, que España, referencia en sostenibilidad turística,
conserve e incluso aumente su poder de atracción turística en el
extranjero es una excelente noticia, porque fortalece uno de los
principales pilares de crecimiento y prosperidad del país en los últimos
años. El turismo, ha dicho el ministro, seguirá creciendo, pero lo hará
como el Gobierno quiere que crezca: ahondando en el cambio de modelo y
la bandera de la triple sostenibilidad.
España profundiza en el cambio de modelo turístico
Un verano más, el gasto de los turistas internacionales crecerá, con
casi toda probabilidad, más que el número de visitantes. Una tendencia
ya plenamente consolidada en los últimos años que confirma, en opinión
del ministro, que apostar por políticas públicas que contribuyan al
cambio de modelo turístico es un acierto estratégico.
En este sentido, el ministro ha recordado, como un hito pionero en la
tarea de gobernar el turismo, el despliegue de la Estrategia Turismo
España 2030. Una hoja de ruta para la transformación sostenible del
turismo que, sumada a los 3.4000 millones de euros del Plan de
Modernización y competitividad del Sector Turístico, que en junio ha
completado su ejecución a nivel territorial, han contribuido a mejorar
la calidad y la competitividad de nuestra industria turística.
El ministro Hereu ha subrayado que las previsiones para este verano
reafirman que las políticas de desconcentración -el reparto más
equitativo y uniforme de los turistas entre las distintas comunidades
autónomas- tienen una incidencia real sobre la dinámica de los flujos
turísticos. En este capítulo, el gasto de los turistas internacionales
en los meses de verano el en las comunidades tradicionalmente menos
turísticas será superior, en tasa de crecimiento, al de las comunidades
de destino principal.
Según lo proyectado por los técnicos de Turespaña, en junio, julio,
agosto y septiembre, las comunidades no principales experimentarán unas
tasas interanuales de crecimiento del gasto entre el 8% y el 10%,
mientas que las tasas de crecimiento de las seis comunidades principales
(Andalucía, Comunidad de Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana,
Baleares y Canarias) fluctuarán en una horquilla entre el 5% y el 6%.
Resiliencia del turismo en un contexto de incertidumbre global
Todas las variables que fotografían la salud del turismo han
experimentado un comportamiento positivo en los primeros cinco meses del
año. Hasta mayo, último mes con cifras oficiales, el gasto de los
turistas internacionales ha crecido un 7,8%, hasta los 50.200 millones
de euros, y los visitantes han aumentado un 5%, superándose los 36
millones; además, en cuanto al empleo, en España se ha producido un
cambio de paradigma: la afiliación turística está en máximos, con más de
3 millones de trabajadores ocupados en el sector y la temporalidad en
el sector del turismo en el primer trimestre del año es inferior a la
del conjunto de la economía. A pesar de estos datos, y de las buenas
previsiones para el verano, el ministro ha asegurado en su intervención
que el Gobierno encara el resto del año con una actitud de tranquilidad
vigilante y optimismo razonable.
El sector turístico, ha recordado Hereu, está demostrando su
fortaleza intrínseca y su capacidad de sobreponerse a las adversidades
sin dejar atrás sus metas transformadoras, como ya sucedió en otros
eventos que han marcado la agenda internacional en los últimos años,
como la guerra de Ucrania, la pandemia o la guerra entre Israel y
Palestina.
España, ha insistido el titular de Turismo en su comparecencia, tiene
unas condiciones de partida más favorables que otros destinos
turísticos europeos competidores. En cualquier caso, Hereu ha asegurado
que nuestro país va a seguir defendiendo la necesidad de preservar la
conectividad de los destinos turísticos entre países emisores y
receptores a pesar de la crisis geopolítica.
La competitividad de nuestro país como destino no puede ni debe
depender de una guerra, ha dicho el ministro, que ha recordado que el
Gobierno ha apostado desde el comienzo de las hostilidades por el orden
internacional y la solución diplomática y pacífica del conflicto en
Oriente.